Jacob agradece las promesas cumplidas

La vida de Jacob estuvo marcada por el engaño, la traición y el exilio. Aunque Dios le prometió que lo cuidaría, lo mantendría a salvo y lo llevaría de regreso a casa (Génesis 28:15). Luego, en Génesis 35:10-11, Dios renombra a Jacob como «Israel» y le promete que de él saldrá un conjunto de naciones. Jacob guardó en su corazón estas promesas inquebrantables que resonaron años más adelante. Tras un largo período de separación, los hermanos Jacob y Esaú se reencontraron en paz y Jacob, finalmente, pudo retornar a su tierra ancestral en Canaán. 

Allí construyó un altar para agradecer a Dios y usó un nombre nuevo: אֵל אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל, El Elohé Israel, «Dios, el Dios de Israel» para homenajearlo y expresarle su inmensa gratitud por cumplir sus promesas (Gén. 33). Este nombre es un reflejo del vínculo personal que Jacob tenía con el Señor. ¿Te gustaría profundizar también tu relación con Él? Inscríbete en nuestras clases ¡sé bendecido con todos esos conocimientos hebreos que te revelaremos!