¿Quién es mi prójimo?

Comprenda el trasfondo judío

  • La continuidad

    El episodio comienza con un “abogado” que le pregunta a Jesús cómo heredar la vida eterna. Jesús responde con una pregunta: "¿Qué está escrito en la ley?" El abogado cita versículos de la Torá conocidos por todos los judíos de su tiempo: Deut. 6:5 y Lev. 19:18. Estos versículos ya se habían combinado en el pensamiento judío y, de hecho, se habían considerado como el fundamento de toda la Torá; así que en este punto observamos únicamente la continuidad entre los pactos.
     

    El tercer hombre

    Sin embargo, continúa el diálogo y sigue la famosa parábola; un hombre fue agredido y dado por muerto, y tanto un sacerdote como un levita pasaron de largo. Existe un aspecto impactante que tal vez se le escape a un lector no judío: todo judío pertenece a uno de tres grupos: los sacerdotes, descendientes de Aarón, los levitas, descendientes de Leví y los israelitas, descendientes de los otros hijos de Jacob. Por lo tanto, después del sacerdote y el levita, cabe esperar que un judío del siglo I se incluyera en el tercer grupo: un israelita.   

    El desafío

    Sin embargo, la tercera persona no es un israelita sino un samaritano, el enemigo de los judíos. Además, el hecho de que este samaritano se haya hecho prójimo, mientras que el sacerdote y el levita no, desafía directamente la interpretación judía contemporánea de la palabra “prójimo”. Por lo tanto, aquí no solo es evidente la continuidad, sino también la innovación del Nuevo Testamento. Inscríbase en nuestro curso “Trasfondo judío del Nuevo Testamento” para ver la continuidad entre los pactos y también para comprender el desafío del mensaje de Jesús.

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